
La seguridad de un neobanco no reside en la tecnología de su app, sino en la arquitectura de sus decisiones financieras y en la disciplina del usuario.
- Las comisiones no son el único coste; los ‘spreads’ en criptomonedas o las condiciones de los microcréditos pueden ser mucho más caros.
- La tecnología NFC es segura gracias a la biometría, pero el verdadero riesgo es la ingeniería social y el robo de identidad.
Recomendación: Evalúa un neobanco como un sistema de confianza completo (regulación, transparencia, tecnología) y no solo por sus bajas comisiones o su interfaz atractiva.
La pregunta de si un banco puramente digital es seguro resuena con fuerza entre jóvenes profesionales y usuarios frustrados con la banca tradicional. La promesa de cero comisiones, gestión 100% móvil y una experiencia de usuario fluida es tentadora, pero la ausencia de una sucursal física donde reclamar genera una desconfianza comprensible. La conversación habitual se centra en si están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos o si su app tiene un buen diseño. Se mencionan sus ventajas para viajar o sus sencillas herramientas de inversión, pero estos son solo aspectos superficiales de un ecosistema mucho más complejo.
Este análisis va un paso más allá. Sostenemos que la verdadera seguridad no se encuentra en la encriptación de la app, sino en la arquitectura de decisiones financieras que el neobanco construye para ti. ¿El modelo de comisiones te empuja a un consumo transparente o te oculta costes en operativas complejas? ¿La facilidad para obtener un microcrédito es una ayuda o una trampa de deuda? Cada función, desde el pago sin contacto hasta la hucha digital, está diseñada para influir en tu comportamiento financiero. Por tanto, la seguridad no es solo proteger tu dinero del exterior, sino también de las malas decisiones que la propia plataforma podría incentivar.
A lo largo de este artículo, desglosaremos este sistema de confianza pieza por pieza. Analizaremos los modelos de costes, la seguridad real de tecnologías como el NFC, los peligros ocultos tras la aparente simplicidad de la inversión en criptomonedas y las estrategias para usar sus herramientas de ahorro a tu favor, y no en tu contra. El objetivo es darte un marco de análisis objetivo para que puedas decidir si un neobanco se alinea con tu disciplina financiera y tus necesidades reales.
Para abordar esta cuestión de manera estructurada, hemos organizado el análisis en varios puntos clave que examinan las facetas más críticas de la seguridad y el coste real de la banca digital. Este es el recorrido que te proponemos.
Sumario: La seguridad de los neobancos bajo la lupa de un analista
- Comisiones ocultas vs cuota mensual: qué modelo te sale más caro a fin de año
- NFC y seguridad: ¿pueden robarte dinero acercando un datáfono a tu bolsillo?
- Wallets integradas: la forma más fácil (y peligrosa) de empezar con Bitcoin
- Cómo ahorrar 500 € al año sin darte cuenta usando las huchas digitales
- Los peligros de los microcréditos instantáneos en apps y cómo detectar la usura
- Desbloqueo por foto: qué móviles se pueden engañar con una simple impresión en papel
- eSIM de viaje vs tarjeta local: cuál te ahorra más de 50 € en una semana
- ¿Qué hacer si alguien se hace pasar por ti en redes sociales y arruina tu imagen?
Comisiones ocultas vs cuota mensual: qué modelo te sale más caro a fin de año
La bandera de los neobancos es la promesa de «cero comisiones», un poderoso imán para quienes huyen de los costes de mantenimiento de la banca tradicional. Sin embargo, como analistas financieros, debemos mirar más allá del marketing. La viabilidad de cualquier entidad financiera depende de sus ingresos, y si no provienen de una cuota de mantenimiento, se obtendrán por otras vías. La clave está en entender la arquitectura de costes de cada neobanco. Mientras que un banco tradicional apuesta por una cuota mensual fija y predecible, muchos neobancos optan por un modelo «freemium» donde la cuenta básica es gratuita, pero las operativas avanzadas o un mayor uso conllevan costes.
El mercado español ha abrazado este modelo con fuerza; se estima que para 2025 los neobancos superarán el 27,2% de la cuota de mercado. Su éxito radica en la transparencia para el usuario medio. Sin embargo, el peligro reside en las «comisiones de actividad»: sobrecostes en el cambio de divisa superado un límite, tarifas por transferencias internacionales fuera de la zona SEPA o altos ‘spreads’ en la compraventa de criptomonedas. Para un usuario que solo domicilia su nómina y realiza pagos, el neobanco es imbatible. Pero para un profesional que viaja, invierte o trabaja con clientes internacionales, la suma de estos costes variables puede superar con creces la cuota fija de un banco tradicional.
Modelos innovadores como el de B100, el neobanco de ABANCA, buscan una tercera vía. Ofrecen una cuenta gratuita y otras remuneradas, incentivando hábitos saludables con mejores rendimientos. Esta estrategia de «Healthy Banking» es un ejemplo de cómo la arquitectura de decisiones puede alinear el beneficio del banco con el del cliente. La conclusión es clara: no existe el «gratis total». La elección inteligente pasa por auditar tus propios hábitos financieros y confrontarlos con la estructura de precios completa del neobanco, no solo con su eslogan publicitario.
NFC y seguridad: ¿pueden robarte dinero acercando un datáfono a tu bolsillo?
El miedo a que un ladrón con un datáfono TPV pueda vaciar nuestra cuenta simplemente acercándose a nuestro bolsillo es uno de los mitos más extendidos sobre la tecnología NFC (Near Field Communication). Desde un punto de vista técnico, es extremadamente improbable. Las transacciones sin contacto están limitadas a un importe bajo (generalmente 50 €), la distancia de comunicación es de apenas 4 centímetros y requieren que la tarjeta esté quieta durante unos segundos. Sin embargo, el verdadero debate sobre la seguridad no está en el ataque físico, sino en el sistema de confianza digital que lo envuelve.

Aquí es donde el pago móvil a través de un neobanco ofrece una capa de seguridad superior a la tarjeta física. Mientras que una tarjeta ‘contactless’ robada puede ser usada para pequeños pagos hasta que se cancela, el pago con el móvil exige una autenticación biométrica (huella o rostro) o un PIN para casi cualquier transacción. Esta fricción financiera positiva es un poderoso disuasorio. A pesar de ello, el ecosistema móvil no es invulnerable. Según expertos, en 2024 se repelieron más de 33,3 millones de ataques de malware y ransomware en dispositivos móviles. El riesgo no es el TPV en el metro, sino una app maliciosa que capture tus datos o un ataque de ‘phishing’ que te engañe para que los reveles.
La mejor defensa es una buena higiene digital financiera: no instalar apps de fuentes dudosas, desconfiar de mensajes urgentes que pidan tus claves y utilizar las herramientas que el propio neobanco ofrece. Activar notificaciones instantáneas para cada pago, usar fundas con bloqueo RFID para las tarjetas físicas y, sobre todo, utilizar el móvil para pagar en lugar de la tarjeta son medidas efectivas. La tecnología NFC es segura; la vulnerabilidad, como casi siempre, reside en el factor humano.
Wallets integradas: la forma más fácil (y peligrosa) de empezar con Bitcoin
La integración de wallets de criptomonedas en las apps de los neobancos ha democratizado el acceso a activos como Bitcoin o Ethereum. Con un par de clics, cualquier usuario puede comprar su primera fracción de criptoactivo, eliminando la barrera de entrada que suponen los ‘exchanges’ especializados y la gestión de claves privadas. Esta simplicidad es, paradójicamente, su mayor atractivo y su principal peligro. Los neobancos han creado una arquitectura de decisiones diseñada para la impulsividad, donde la fricción para comprar es mínima. Como afirma Santiago Rodríguez Raga, de la Universidad de los Andes, esta capacidad de innovación es una de sus grandes ventajas competitivas.
Los neobancos usan plataformas digitales de fácil lenguaje y acceso basadas en información de la nube, un escenario que permite implementar innovaciones de forma casi inmediata.
– Santiago Rodríguez Raga, Universidad de los Andes, Colombia
El problema es que esta facilidad oculta dos costes significativos. El primero es el ‘spread’ o diferencial de precios. Los neobancos no son ‘exchanges’; actúan como intermediarios y aplican un margen de beneficio sobre el precio de compra y venta que puede ser muy superior al de una plataforma dedicada. El segundo y más importante es la custodia. Al comprar criptomonedas a través de un neobanco, en la mayoría de los casos no posees los activos directamente. Es el banco quien los custodia por ti. Esto contradice el principio fundamental de las criptomonedas: «Not your keys, not your coins». Si el neobanco quiebra o bloquea sus servicios, podrías perder el acceso a tus fondos, que además no están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos.
La siguiente tabla, basada en un análisis comparativo de plataformas, ilustra claramente la diferencia de costes y control entre los distintos métodos de adquisición de criptoactivos.
| Plataforma | Spread típico | Custodia | Facilidad |
|---|---|---|---|
| Revolut Crypto | 2.5-5% | Custodial | Muy alta |
| Exchange dedicado | 0.1-1% | Variable | Media |
| Wallet propia | 0% | No custodial | Baja |
Por tanto, las wallets integradas son una excelente herramienta para una primera toma de contacto o para inversiones especulativas muy pequeñas. Sin embargo, para cualquiera que se tome en serio la inversión en criptoactivos, el paso lógico es aprender a usar un ‘exchange’ y una ‘hardware wallet’ propia para tener el control total y reducir costes.
Cómo ahorrar 500 € al año sin darte cuenta usando las huchas digitales
Más allá de la gestión de gastos, una de las funcionalidades más potentes de los neobancos es su arquitectura de ahorro. Herramientas como las «huchas digitales», el «redondeo de compras» o los «espacios» permiten automatizar el ahorro de una forma casi indolora, combatiendo la inercia que a menudo nos impide poner dinero aparte. El concepto es simple: cada vez que realizas un pago con tarjeta, la app redondea el importe al siguiente euro y transfiere la diferencia a una cuenta de ahorro separada. Un café de 1,50 € se convierte en un ahorro automático de 0,50 €. Aunque parecen cantidades ínfimas, la suma a lo largo del año puede alcanzar fácilmente los 500 € o más, dependiendo del volumen de transacciones.

La genialidad de este sistema es que convierte el ahorro en un subproducto del gasto, eliminando la decisión activa y dolorosa de «apartar dinero». Además, algunos neobancos potencian este ahorro pasivo con cuentas remuneradas que ofrecen una rentabilidad muy superior a la de la banca tradicional. En el contexto actual, donde la inflación merma el poder adquisitivo del dinero en cuenta corriente, encontrar opciones que ofrezcan rentabilidades de hasta el 3,20% TAE es un factor crucial. Esto significa que el dinero que ahorras automáticamente no solo se acumula, sino que también trabaja para ti, generando pequeños intereses que combaten la inflación.
Plataformas como MyInvestor van un paso más allá, combinando la cuenta remunerada con un ‘roboadvisor’ que permite programar transferencias automáticas a fondos de inversión de bajo coste. Esta estrategia de ahorro automatizado e invertido es una de las formas más eficaces de construir patrimonio a largo plazo con un esfuerzo mínimo. El neobanco, en este caso, no es solo un gestor de pagos, sino un verdadero aliado para tu salud financiera, siempre que configures sus herramientas de forma inteligente y alineada con tus objetivos.
Los peligros de los microcréditos instantáneos en apps y cómo detectar la usura
Una de las funcionalidades más controvertidas de algunos neobancos y fintechs es la oferta de microcréditos o adelantos de nómina de forma «instantánea». Con solo unos pocos toques en la pantalla, el usuario puede disponer de una pequeña cantidad de dinero para afrontar un imprevisto. Esta eliminación de la fricción financiera para acceder al crédito es un arma de doble filo. Por un lado, puede ser un salvavidas en una emergencia puntual. Por otro, representa una seria vulnerabilidad conductual, ya que la facilidad y la inmediatez pueden fomentar decisiones impulsivas y enmascarar condiciones de usura.
El principal peligro no es el tipo de interés nominal, que suele presentarse como una cifra pequeña y manejable, sino la Tasa Anual Equivalente (TAE). Un crédito de 100 € a devolver en 30 días con un coste de 10 € puede no parecer caro, pero su TAE real es desorbitada. Muchas de estas plataformas operan en un área gris de la regulación, con plazos de devolución muy cortos y comisiones por impago extremadamente elevadas que pueden atrapar al usuario en una espiral de deuda de la que es muy difícil salir. Es fundamental desconfiar de cualquier oferta que prometa «dinero fácil y rápido» sin una verificación de solvencia rigurosa.
Para detectar la usura, el usuario debe fijarse en tres indicadores clave. Primero, la TAE: cualquier cifra que supere el 20-25% debe encender todas las alarmas. Segundo, la falta de transparencia: si los costes totales, las comisiones por demora y las condiciones de devolución no están expuestos de forma clara y sencilla, es una señal de peligro. Tercero, la presión para decidir rápido: las ofertas «por tiempo limitado» buscan anular la capacidad de análisis racional. Un neobanco seguro y responsable puede ofrecer soluciones de financiación, pero siempre lo hará de forma transparente, evaluando tu perfil de riesgo y ofreciendo condiciones justas. La inmediatez nunca debe estar por encima de la prudencia financiera.
Desbloqueo por foto: qué móviles se pueden engañar con una simple impresión en papel
La seguridad de nuestro neobanco está intrínsecamente ligada a la seguridad del dispositivo que usamos para acceder a él: nuestro smartphone. Uno de los puntos más débiles en la cadena de seguridad es el método de desbloqueo del terminal. Mientras que los sistemas de reconocimiento facial avanzados, como el Face ID de Apple, utilizan un proyector de puntos infrarrojos para crear un mapa 3D del rostro, muchos dispositivos Android de gama media y baja dependen de un sistema 2D que utiliza la cámara frontal. Estos sistemas son notoriamente inseguros y pueden ser engañados con una simple fotografía de alta calidad del propietario, impresa en papel o mostrada en otra pantalla.
Si tu móvil se puede desbloquear con una foto, la puerta de entrada a tus aplicaciones, incluyendo la bancaria, está peligrosamente abierta para cualquiera que pueda obtener una imagen tuya de redes sociales. La buena noticia es que la mayoría de las apps bancarias serias no confían únicamente en el desbloqueo del terminal. Exigen una segunda capa de autenticación, ya sea un PIN específico para la app, o la reutilización de la biometría del teléfono. De hecho, se estima que cerca del 89% de los pagos móviles exigen una autenticación biométrica, lo que demuestra que la industria es consciente de esta vulnerabilidad. Sin embargo, depender de la seguridad de la app no es suficiente; la primera línea de defensa debe ser el propio dispositivo.
La recomendación es clara: si tu móvil no dispone de un sistema de reconocimiento facial 3D, desactiva el desbloqueo por rostro y utiliza un método más robusto, como un sensor de huellas dactilares o, en su defecto, un PIN o patrón complejo. Una buena higiene digital financiera implica auditar la seguridad de todas las capas que protegen tu dinero. La app del neobanco puede ser una fortaleza, pero no sirve de nada si la puerta de entrada al castillo está abierta de par en par.
Plan de acción: tu auditoría de seguridad bancaria móvil
- Nivel 1 – Dispositivo: Verifica si tu móvil usa biometría 3D (infrarrojos) o 2D (foto). Si es 2D, desactívala y configura un sensor de huellas o un PIN complejo de 6 dígitos como mínimo.
- Nivel 2 – App bancaria: Accede a los ajustes de seguridad de tu app del neobanco y establece un PIN de acceso único, que sea diferente al que usas para desbloquear el teléfono.
- Nivel 3 – Transacciones: Asegúrate de tener habilitada la autenticación de doble factor (SCA) para todas las operaciones, preferiblemente mediante notificaciones push que requieran tu aprobación.
- Nivel 4 – Límites: Revisa y establece límites diarios de gasto y transferencia que se ajusten a tus necesidades reales. Esto minimizará el daño en caso de que alguien acceda a tu cuenta.
- Nivel 5 – Alertas: Activa todas las notificaciones instantáneas disponibles: inicio de sesión en nuevo dispositivo, pagos realizados, transferencias enviadas. La detección temprana es clave.
eSIM de viaje vs tarjeta local: cuál te ahorra más de 50 € en una semana
Para los viajeros frecuentes, una de las mayores ventajas de los neobancos es su capacidad para simplificar las finanzas internacionales. La elección entre usar una eSIM para datos y la tarjeta del neobanco para pagos, o comprar una tarjeta SIM local que incluya un número de teléfono y datos, es una decisión financiera importante. A primera vista, la SIM local puede parecer más barata, pero el análisis debe ser más profundo. Un neobanco con orientación internacional, como Revolut, ofrece un sistema de confianza integral para el viajero que va más allá del simple ahorro en datos.
La principal ventaja de usar una eSIM y tu neobanco es que mantienes tu número de teléfono principal activo en tu dispositivo. Esto es absolutamente crucial para recibir los códigos de autenticación de doble factor (2FA) por SMS que muchos servicios, incluidos otros bancos, envían para autorizar operaciones o inicios de sesión. Perder el acceso a estos códigos por usar una SIM local puede dejarte bloqueado financieramente en el extranjero. Además, los neobancos líderes ofrecen cambio de divisa con el tipo de cambio interbancario (sin comisiones ocultas) hasta ciertos límites mensuales, y retiradas gratuitas en cajeros de todo el mundo.
Hagamos un cálculo rápido para un viaje de una semana fuera de la zona euro. Una SIM local puede costar unos 20-30 €. Una eSIM con datos ilimitados para una semana, alrededor de 15-25 €. La diferencia es mínima. Sin embargo, si durante ese viaje necesitas hacer 3 retiradas en cajero (coste aprox. 5 € cada una con un banco tradicional = 15 €) y gastas 500 € en compras (con una comisión por cambio de divisa del 3% = 15 €), el sobrecoste con un banco tradicional sería de 30 €. Sumando la SIM local, el coste total de conectividad y transacciones se acerca a los 60 €. Con un neobanco y una eSIM, el coste se reduce a los 15-25 € de la eSIM. El ahorro es, como mínimo, de 35-45 €, sin contar la seguridad y la comodidad de mantener tu número principal. La combinación de neobanco y eSIM es, en la mayoría de los casos, la opción más inteligente.
Puntos clave a recordar
- La seguridad de un neobanco no es solo tecnológica, sino que depende de su modelo de negocio y de cómo este influye en tus decisiones.
- Las «cero comisiones» pueden ocultar costes elevados en operativas específicas como el cambio de divisa o la inversión en criptomonedas.
- La defensa más eficaz contra el fraude es una higiene digital multicapa: proteger el dispositivo, la app, las transacciones y estar alerta.
¿Qué hacer si alguien se hace pasar por ti en redes sociales y arruina tu imagen?
El robo de identidad digital es una de las mayores amenazas en la era de los neobancos. La facilidad con la que se puede abrir una cuenta, a menudo en menos de 5 minutos y con una simple foto del DNI y un selfie, es una ventaja en términos de usabilidad, pero también un riesgo. Si un ciberdelincuente logra robar tu identidad (por ejemplo, a través de una filtración de datos o ‘phishing’) y crear una cuenta en un neobanco a tu nombre, puede usarla para actividades ilícitas, arruinando tu reputación financiera. Peor aún, si se hacen pasar por ti en redes sociales, el daño a tu imagen personal y profesional puede ser devastador.
Si descubres que alguien está suplantando tu identidad, la rapidez de actuación es crítica. El primer paso es denunciar la suplantación tanto a la plataforma de la red social como a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, aportando todas las pruebas posibles (capturas de pantalla, URLs, etc.). Simultáneamente, contacta con el neobanco implicado, si lo conoces, para informar del fraude. Los neobancos serios tienen protocolos para gestionar estos casos. Un buen servicio de atención al cliente es un pilar fundamental del sistema de confianza de la entidad, como reflejan algunas experiencias de usuario.
Revolut es serio y confiable. Solucionan problemas rápidamente y cumplen con lo prometido. Estoy muy satisfecho, lo recomiendo a otros.
– Ibolya Biro, usuario verificado
La prevención, sin embargo, es la mejor estrategia. Fortalece la seguridad de tus redes sociales con contraseñas robustas y autenticación de doble factor. Utiliza los servicios de «egosurfing» o alertas de Google para monitorizar tu nombre en internet y detectar menciones inusuales. La conclusión es que, si bien los neobancos han mejorado enormemente sus procesos de verificación, la responsabilidad final de proteger nuestra identidad digital recae en nosotros. Un neobanco es una herramienta; su uso seguro depende de nuestra propia higiene digital financiera.
Evaluar la seguridad de un neobanco requiere, por tanto, un análisis que trascienda la app. Implica entender su modelo de negocio, auditar sus herramientas y, sobre todo, fortalecer nuestra propia disciplina y conocimientos financieros para usarlo como un aliado y no como una fuente de nuevos riesgos.
Preguntas frecuentes sobre la seguridad en neobancos
¿Qué garantías tienen mis depósitos en un neobanco?
Los neobancos con licencia bancaria europea, como la mayoría de los que operan en España, están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) del país donde tienen la licencia (por ejemplo, Lituania o Países Bajos). Esta cobertura protege hasta 100.000 € por titular y entidad, exactamente igual que en un banco tradicional español.
¿Cómo identificar condiciones abusivas en microcréditos?
La clave es revisar siempre la TAE (Tasa Anual Equivalente), no solo el interés mensual o el coste fijo. Desconfía de cualquier aprobación que sea instantánea y no verifique tu solvencia. Lee la letra pequeña sobre penalizaciones por demora y plazos de devolución excesivamente cortos, ya que son indicadores de condiciones potencialmente abusivas.
¿Qué hacer si ya estoy en una espiral de deuda por microcréditos?
Lo más importante es romper el ciclo. Evita bajo cualquier circunstancia solicitar un nuevo microcrédito para pagar uno anterior. Contacta inmediatamente con tu banco principal para explorar opciones de refinanciación con mejores condiciones o busca asesoramiento en asociaciones de consumidores. Reconocer el problema es el primer paso para solucionarlo.